En los ancianos ocurre un proceso natural y a veces acelerado por el proceso de debilitamiento general de las funciones del yo que es un aspecto que puede marcar un signo significativo en las conductas sociales que antes tenía esa persona y las que empieza a manifestar en el ahora.
Observamos que algunos de ellos manifiestan conductas agresivas manifiestas, insultos u otra expresión que esa persona era incapaz de exteriorizar años atrás. Nos sorprendemos y pensamos que se volvieron malos de repente o que tienen algún encono personal con alguien.
Sucede que las máscaras sociales se empiezan a fracturar y eso que censura todo el tiempo la emergencia de los impulsos, instintos, odios y resentimientos ya disueltos en una masa informe salen a la luz sin posibilidad de sujetación por un yo que perdió su esquema de sostén.
A medida que el proceso de empezar a morir en los ancianos la máscara va perdiendo su necesidad de ser ya que debe darse paso a lo esencial ,de echo venimos a éste mundo solo con la desnudez de un cuerpo y nos iremos solo con la desnudez de un alma que podremos vislumbrar a veces en los últimos momentos de la vida y en el mejor de los casos...
mucho antes...
