jueves, 21 de marzo de 2013

HAY UN TIEMPO PARA NACER Y HAY UN TIEMPO PARA MORIR.



.Así como existe un tiempo necesario para venir al mundo que consiste en espera de gestación de nueve meses, también existe un tiempo para empezar a morir.
Con excepción de las muertes súbitas o las suscitadas en accidentes existe y se ha estudiado un punto donde la persona tiene una luz de consciencia que le indica que ya es tiempo de soltar la vida.

Habitualmente vemos que los ancianos ya sea como consecuencia de largas enfermedades o no, se abandonan de un momento para otro, "se desconectan" es ahi donde empiezan a negarse a comer, caminar, hablar y no entendemos que los motiva ya que en muchos casos suelen hallarse en la salida airosa de alguna enfermedad.
Es que en verdad ésto no es casual, también se observa en personas mas jóvenes que se hallan en los finales de enfermedades crónicas e invalidantes....se empiezan a entregar a la muerte.

Las personas a medida que progresa  el curso de enfermedades crónicas va sufriendo una suerte de desenmascaramiento de su personalidad, los roles sociales que sostenían la máscara, éste proceso es lento e insidioso algunas veces y otras cuando la persona llega con un nivel de consciencia elevado puede sumar en éstos últimos tiempos paz y una calidad de vida diferente para todos los involucrados dentro de la familia.
Curiosamente empezar a morir es nada mas y nada menos que reencontrarse con uno mismo, desnudo, sin defensas, sin roles, sin excusas, por eso está tan ligado a la vida que tuvimos y como la construimos el hecho de tener también un buen morir.

Las personas que supieron instrumentar sus vidas desde sitios de consciencia, trascendencia y se autorealizaron mas allá de las fronteras del ego son aquellas que pueden intuir el inicio del proceso de morir que no es otra cosa que el último de nuestros apegos, el apego a la vida terrenal.

No tenemos una cultura que acompañe a éste proceso "sagrado" del buen morir ya que la parafernalia primero de la industria de la salud no lucra con los muertos sino con los vivos, por tanto alargar la vida custe lo que cueste será la consigna.

Por otro lado la familia tampoco ayuda ya que como parte de la misma cultura donde solo entiende que lo que importa es "tener" en presencia a ese familiar, y comulga con la negación colectiva de la otra parte yin del universo que es, la muerte, estira a como de lugar el martirio de quien está cursando sus últimos días o meses y le agrega la dosis de dramatismo innecesaria a éstos momentos que serán irrepetibles y que si son acompañados estratégicamente pueden ser liberadores para ese ser próximo a partir.

El tiempo para morir es un tiempo que nos da la vida como última oportunidad de crecer y encontrarnos a nosotros mismos.
Así como vivimos es como empezaremos a irnos...hay un tiempo para nacer y uno para morir en felicidad.

1 comentario:

  1. La industria sanitaria teóricamente es para el cuidado y protección de la vida, pero pensándolo bien es negocio que alargando la vida, alarga la factura.
    Saludos

    ResponderBorrar