sábado, 26 de abril de 2014

De la Muerte…Si se Habla.




  Cuando nos toca cuidar o acompañar a una persona que está con una enfermedad cuyo desenlace con la muerte es cercano el tema  se vuelve un fantasma omnipresente pero del que ni familiares ni amigos o cuidadores se atreven a tocar.
Los desvíos repentinos en las conversaciones cuando el enfermo alude sin nombrar la muerte  con intentos tímidos y eufemismos que rebotan y vuelven porque encontramos siempre una excusa para “salir” de esa circunstancia que reconocemos como incómoda.
Los motivos que nos lleva a gambetear un tema tan central como la muerte para quien se encuentra en vísperas de ella son varios pero el más importante es el Tabú.
En la cultura occidental la muerte sigue sin nombrarse ya que la filosofía que anima a la ciencia médica y que impregna otros ámbitos es que la muerte representa el fracaso de la vida.
Vivir a cualquier costo pero vivir, sostener el cuerpo se hace necesario para eternizar la vida ya que aunque haya certeza irrebatible de la muerte inminente seguimos prefiriendo  atarnos a los laberintos antes de tocar el tabú.
Otras pocas veces son los mismos enfermos que en una instancia de último intento por ser escuchados expresan su deseo de suicidarse para que éste sufrimiento termine, en esos momentos la familia se alarma y puede que intensifique el sufrimiento de la persona acusándolo de “no pensar en ellos” que lo cuidan y quieren.
En éste derrotero inútil ya que es un tiempo que debería transitarse desde la plena consciencia de los procesos, la posibilidad de hablar para blanquear angustias propias de la persona que está por morir, para ir cerrando temas, deudas pendientes, palabras que no se hablaron, perdones en fin, el recorrido de la vida.

De la muerte, si se habla ya que es allanar y aliviar lo que se aprieta en el alma, abrir el juego para que caigan caretas que hace rato son inútiles y estorban en ésta instancia.
Hablar de la muerte nos vuelve frágiles en apariencia pero es una fortaleza con los pies de la consciencia y en la tierra a donde todos terminaremos siendo verdaderos

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